sábado, 22 de febrero de 2025

Lucha de Clases, Democracia, Marxismo, y Fabianismo

Pues reduciendo y resumiendo que con cada revolución estructural o tecnológica ha venido una revolución de superestructura en donde han cambiado las relaciones de poder social, jurídico, legislativo o de soberanía.
 

En esas relaciones de poder se han dado lo que ha se ha llamado clases sociales, basadas en militarismos, clericalismos y comercialismos. En dos de ellas esas clases se han establecido por estamentos y feudalismo, en donde las relaciones de poder era de nobles-súbditos (campesinado). En todas ellas se han dado las relaciones de poder amos-esclavos (convirtiendo los esclavos en mercancías). En definitiva las clases son relaciones de poder de unos sobre otros; en donde ese poder adquiere grados de poder legislativo, jurídico, soberano, social.

En el capitalismo se anulan los estamentos, se establece legalmente (quedan atavismos sociales, han habido vueltas atrás, la transformación son procesos extensos o lentos) dejar el militarismo y el clericalismo, y se establecen unos procesos democráticos, que van a tener un largo desarrollo, en donde queda por escrito establecido, compartir soberanía, en donde la sociedad adquiere el poder social o jurídico o legislativo (aparte de las normativas sociales propias de la sociedad civil que ya quedan constatadas).
 

Pero según Marx con un fallo, porque se sigue quedando el comercialismo (con la propiedad privada de los medios de producción y un comercio monetario especulativo, en donde se compra para vender y en ese vender adquirir poder comercial, esto sin hablar de los atavismos militaristas y clericales, mafiosos).

Con el peligro de que por mucho que en el papel se establezcan mecanismos legales para compartir la soberanía. También se puede permitir que a través del poder comercial se siga manteniendo un poder normativo y social, que puede acabar en poder legislativo, más allá del poder democrático, o que incluso el mismo poder democrático permita legalmente este tipo de poder comercial, porque la mentalidad de la sociedad no considera socialmente, legalmente, jurídicamente ese cambio legislativo.

Así mediante el poder comercial se establecen normativas y leyes que mantienen estos privilegios de poder social, jurídico, legislativo, que mantienen las diferencias de clases, quedando en el capitalismo o comercialismo las clases burguesas o capitalistas (que compran trabajos y mercancías y venden mercancías para ganar poder comercial) y las clases proletarias (que sólo pueden vender su trabajo para adquirir mercancías para sobrevivir).

Claro que en este sistema las personas podían y pueden cambiar de clases, en realidad en todos los sistemas cualquier persona podía cambiar de clase, en los sistemas militaristas, se podía medrar socialmente o de clase a base de militarismos o de intrigas clericales y palaciegas (improbable y difícil, pero se podía medrar socialmente y de clases). En el comercialismo igualmente en esa competencia comercial, se puede medrar y pasar a ser clase burguesa y capitalista, (siendo igualmente muy difícil, es bastante menos improbable el medrar socialmente y cambiar de clase).      

Y por lo tanto, Marx expone que eso de la democracia está muy bien, compartir soberanía, todos iguales ante la ley, que el poder jurídico o legislativo sea ejercido entre todos a través de representantes, que se establezca un poder judicial que represente la ley (garantías judiciales y seguridad jurídica), que se establezca un poder público (ejecutivo-estatal). Todo ello a Marx le parece muy bien; le parece muy bien el liberalismo democrático, la emancipación de las personas, el fin de los estamentos, la soberanía compartida entre todos.
 

Pero señala que hay un problema entre eso y el poder comercial o comercialismo o capitalismo que se mantiene.

Porque entre otras señala, que si la democracia empezara a legislar leyes que fueran contra esos privilegios de clase (privilegios de la clase clase capitalista frente a la clase proletaria), entonces la clase capitalista empezaría a conspirar contra la democracia y volvería hacia militarismos para que estos mantengan su poder comercial y privilegios, todo ello usando sus medios de comunicación para conseguir aprobación de relevancias sociales, militares y clericales que cambiaran la democracia por otros sistemas más afines a mantener sus poderes y privilegios comerciales.   

También señala que aunque se mantuviera la democracia, si ésta no entra a juzgar o debatir sobre el poder normativo que da el poder comercial, entonces la democracia no legislaría o no regularía o no entraría sobre los tratos o contratos o normativas sociales que se darían desde el poder comercial (que desde el punto de vista del poder comercial son tratos o contratos morales (no inmorales) o permisibles en donde no debe de entrar la sociedad o la ley en defensa de libertades -liberalismo comercial-), en donde igualmente están normativizando sobre comportamientos en los que pueden tener imposiciones normativas o comerciales, que se intentan pasar por moralidad cuando estarían atacando o atentando contra libertades o moralidades y por lo tanto son leyes o normativas que podrían ser inmorales; y es por esto que no se querría que entrara en ellos el poder democrático para que no pudieran impedir esos atentados contra las libertades (si está así lo considerara), o querrían mentalizar a la mayoría de que sus comportamientos son morales y que la democracia les dejara hacer en estas normatividades comerciales o sociales.   

Diciendo así que existe un problema entre capitalismo y democracia, porque el capitalismo mantiene un poder comercial entrando en una deriva de poder comercial que igualmente genera una diferencia de clases que puede ser análogo al poder feudal o nobiliario, generando así una relación de poder entre capitalista-proletario.   


A partir de aquí se establecen dos posturas, una en que se considera que la democracia siendo consciente de ello, no deroga el capitalismo, pero lo frena, lo modera, lo reforma; mientras se intenta por vías civiles, pacíficas, liberales y democráticas, el ir convenciendo a la gente de ir abandonando la competencia tanto militar como comercial¹. El ir ponderando los principios humanistas del liberalismo democrático para superar tanto los militarismos como los comercialismos, dejando funcionar el capitalismo.  

Y otra que considera que mientras haya capitalismo se va a mantener este problema; llegando al extremo de considerar que lo que hay que hacer es un militarismo antidemocrático para establecer un sistema no capitalista, para convencer a la sociedad mediante experiencia directa de la mejora y luego ya implantar una democracia, en donde gracias a las mejoras del sistema (mejor o superior al capitalismo) el poder público (ejecutivo-estatal) quedaría muy minimizado por no decir derogado (y se llegaría al final de la historia).
 

El problema de ésta última es que no ha funcionado. Siempre han acabado en sistemas improductivos, y en sistemas totalitarios y militaristas, en sistemas con comercialismos estatales con poderes sociales, jurídicos, legislativos, normativos de unos pocos privilegiados, que siempre han sido peores que los sistemas que dejaron la democracia aún aceptando el capitalismo.

Esto pasa porque los sistemas democráticos se basaron (aunque a veces se olvida y esto es un problema) en no fiarse del ser humano y su voluntad competitiva o de competencia militar y comercial para competir por el poder social, legislativo, jurídico, normativo por encima de los valores democráticos de liberalidad democrática, libertades y derechos, civilidad, emancipación y libertades materiales (libertad real de tener cubiertas las necesidades y tener tiempo libre).

Mientras que estos sistemas que querían acabar con el capitalismo a cualquier precio confiaban en que el ser humano es así porque decía Marx que estos es así por motivos de superestructura y de sus estructuras, y que si estas cambiaban entonces el ser humano cambiaría y abandonaría estos atavismos, y resurgiría una posibilidad de una democracia utópica o paradisíaca sin los problemas del capitalismo. Generando entonces un ideal que justificaba cualquier aberración en el aquí y en el ahora. Sin tener tampoco en cuenta que el ser humano necesita también de incentivos personales para mejorar la productividad, tal que si esas mejoras de productividad no terminan igualmente beneficiando a quienes aportan esas mejoras de productividad, entonces se va a producir una merma de personas incentivadas en mejorar la productividad, y eso es un factor importante para generar sistemas improductivos.      

1.- No confundir la competencia de poder comercial. Con la productividad comercial, científica y tecnológica. Se puede mejorar la productividad, la tecnología y la ciencia queriendo obtener por ello una mejora de las condiciones de la vida porque se ha aportado riqueza a toda la sociedad, se ha mejorado la eficiencia, verdadera economía, ecología y sostenibilidad en donde se ha conseguido una mayor producción entregando menos energías, y se quiere una parte de esas riquezas aportadas para todos, sin querer por ello tener poder social, jurídico, legislativo, normativo y sin querer por ello torcer la democracia, e incluso aceptar que algunos de tus comportamientos que pensabas como morales o aceptables se han considerado y por ello legislado como intentos de normativizar desde un poder comercial atentados contra libertades morales de los demás, y por lo tanto asumir el cambio sin querer ninguna consideración de ser mejor que los demás o el reconocimiento social de que se debe de estar en una posición dominante o de poder social o jurídico o legislativo o normativo privilegiada o por encima de los demás.


Es por esto, que la solución primera me parece más acertada, más asentada en conseguir progresos sociales, científicos, tecnológicos, productivos, desde la libertad y la democracia. Sabiendo que el capitalismo tiene un peligro de poder comercial antidemocrático (comercialismo), como los sistemas militaristas y clericales, pero que tampoco podemos olvidar sus partes positivas para mejorar la productividad y riqueza total. Recordando que riqueza no es tener más dinero (el dinero es una herramienta). Riqueza es conseguir tener cubiertas las necesidades humanas mientras se es más eficiente, sostenible y ecológico en conseguirlas, entregando menos energías y consiguiendo lo mismo o más (nutrición, sanidad, vivienda, higiene, confort, vestimenta, formación, educación, cultura, seguridad, justicia, espacios sociales, comunicativas, productivas, comunidades de ocios, aficiones, artes, juegos, familia, amigos, entretenimientos).
 

Y mientras se expone la mentalidad de que las sociedades humanas no se deben de tratar por el deseo de estar en posiciones dominantes sobre los demás, posiciones militaristas, clericales, comerciales que te den un poder social, jurídico, legislativo, normativo por encima del poder democrático, en donde se sea más que los demás. Sin que esto sea ápice para no tener que reconocer que si se ha aportado más a la productividad y riqueza de todos es de justicia que entonces tenga que llevarse una mejor parte de esa riqueza aportada para el beneficio de todos.

Y claro que esto no es perfecto, no todo el mundo está convencido, no todo el mundo está convencido de la liberalidad democrática (que recuerdo que Marx si estaba convencida de ella, Marx parte de la democracia y finaliza en la democracia), no todo el mundo está convencido de la igualdad ante la ley, de la conveniencia de la cohesión social, y claro que hay quienes se creen que todo esto es un juego de poder y compite militarmente, clericalmente o comercialmente para ser poderoso e ir contra la democracia (república) y obtener así un poder social, normativo, jurídico, legislativo desde su poder comercial o militar o clerical y considerarse así mejor que los demás.

 Pero sí, hasta el momento, la democracia es el menos malo de los sistemas conocidos. Aunque parece que cada vez lo conoce menos gente, que no ha aprendido el porqué de la democracia (no como lo que diga la mayoría, la mayoría puede decidirse por militarismos, clericalismos, comercialismos, totalitarismos), sino como lo que diga la mayoría partiendo desde fundamentos de libertad y liberalidad democrática.   

                     


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domingo, 24 de noviembre de 2024

Marxismo libertario y democrático

 Claro, porque hemos definido que cualquier sistema o régimen (aún no democrático) es legítimo porque lo acepta (lo conforma, resignado) la mayoría, y por eso es legítimo. Pero eso no quiere decir que sea mejor que otros sistemas.

  • Lo mismo que en democracia tiene la legitimidad democrática la representación legislativa (social, jurídica) y la representación ejecutiva que obtenga la mayoría, y eso no quiere decir que por eso se tenga que estar de acuerdo con la decisión de la mayoría, aunque tenga legitimidad.

 

  • La diferencia es que en democracia, las minorías, las disensiones, las libertades y derechos civiles van a estar protegidos porque antes de elegir representantes, la mayoría constitucional que ha comprendido que es un orden jurídico constitucional y democrático de derechos y libertades (civiles) ha establecido ese sistema, porque ello es esencial o consustancial a que haya democracia, sino no la hay, porque la mayoría siempre legitima cualquier otro sistema, y si no hay esa protección de derechos y libertades (constitucionales y democráticos, como la expresión, la protección judicial [la protección de la integridad corporal, la seguridad jurídica, la no discriminación por supersticiones], de manifestación), entonces cualquier individuo y minoría está a merced de cualquier abuso del ejecutivo, o cualquier abuso de una ley legitimada por dictadura (militarismos, totalitarismos).
  • El problema es que legislar, gestionar la justicia y gestionar lo publico, da poder; y ese poder si es duradero y totalitario va a contaminar el devenir político (ni siquiera se le puede llamar corrupción, porque lo que es sustancialmente malo, no se puede corromper, no se puede pudrir lo que ya está podrido); esto es un hecho psicológico y sociológico de la humanidad. "El poder tiende a la corrupción y un poder absoluto se corrompe absolutamente". El poder (legislativo, judicial, ejecutivo) puede dar privilegios y si no hay medios (sistema) que los impida, frene, modere, vigile, entonces es normativo que el poder se dé y se mantenga esos privilegios. El sistema democrático (republicano, constitucional) es un sistema que se concibe porque no hay un fiarse del poder y por lo tanto se crean contrabalanzas, contrapesos, libertades de expresión, libertades y derechos civiles.




Por otra parte, siempre veo en tus exposiciones posturas xenófobas, homófobas, discriminaciones supersticiosas, que suelen florecer más que defensas de un marxismo libertario y democrático, y digo marxismo libertario y democrático, porque si no se parte de la premisa de que el origen y finalidad del argumentario de Marx es por la libertad del ser humano (pensamiento del liberalismo democrático, del humanismo, de la ilustración, del racionalismo de Spinoza), entonces considero que se está corrompiendo el marxismo. 

  • El problema del capitalismo según Marx (no es un reprobatorio per se); lo que argumenta Marx es que el capitalismo no es un sistema compatible con el ideal del liberalismo humanista (que no se puede confundir con liberalismo comercial que hoy le han dado por llamar libertarismo comercial en sus extremos o como "anarcocapitalismo"), democrático, republicano, (desde el individuo hacia el colectivo, y desde el colectivo hacia el individuo), porque el capitalismo da un poder comercial que le da un poder normativo (social, legislativo, jurídico, aunque sea sin leyes escritas, no oficiales, ni institucionales) que como tal permite que se hagan injusticias, ese poder comercial deviene de las ganancias capitalistas que generan una plutocracia (otra forma de aristocracia de unos pocos que imponen normativas sociales para mantener sus privilegios mientras coaccionan las libertades atentadas de los demás). 
  • Y por esto que Marx ve incompatible el capitalismo con la democracia, porque tampoco olvidemos que Marx parte desde origen y finalidad por la democracia (pero no como un sistema de legitimidad de mayoría, puesto que eso es todo sistema, sino por un sistema que se ganan su legitimidad por derechos y libertades civiles o humanistas sin que haya abusos de poder, ni abusos de privilegios que normativizan atentados contra esas libertades). Si se está en contra de las libertades y de la democracia no se puede ser marxista.




 

Yo no soy marxista (o por lo menos no lo soy en el sentido que voy a describir; si consideramos que para ser marxista hay que ser anticapitalista, tal que se odie el capitalismo). Yo no creo que haya que acabar con el capitalismo. Porque lo considero necesario para que haya una economía o ecología productiva o productividad (real o natural) -no creo que el ser humano vaya a poder superar su necesidad de ese incentivo capitalista para mejorar la productividad -por lo menos, por ahora, así lo creo-, y mucho menos que vaya a superar esa mentalidad por vías militaristas, totalitarias, inquisitivas (penalizaciones, miedos, terror)-.
 

  • Pero si creo en un modelo mixto (que considero que igual esto tiene un argumentario marxista), (en un sistema de democracia formal, liberalismo democrático, constitucionalista), en donde regular, moderar, limitar, frenar el capitalismo, en donde el poder legislativo, le diera funciones (responsabilidades, gestiones) al gestor público o ejecutivo para generar lo que se llama el estado del bienestar, con una parte (como se diría por algunos) de capitalismo de estado, con un socialismo estatal de empresas y servicios públicos (mercado de vivienda de concesiones de propiedad pública -modelo Singapur-, seguros sociales públicos, sanidad pública, educación pública, energéticas públicas, banca pública, telecomunicaciones públicas) que pueden perfectamente comerciar en competencia con el sector privado en esos mismos sectores, junto con un mercado capitalista de sector privado que igual incentive la competitividad y la productividad: un modelo mixto de mercado; con el cual luego ir a mentalidades que vayan generando un mercado o comercio civil con un modelo libertario y colaborativo en donde el incentivo no fuera el capitalismo, y que poco a poco se superara el sistema capitalista (y fuera menos necesaria la participación pública para corregir, moderar, cohesionar la sociedad, limitando el capitalismo), pero que si no ocurriera porque la sociedad en libertad no derivara por ahí, pues tampoco haya que rasgarse las vestiduras.


  • Recordando que la democracia debe de estar siempre atenta contra el poder comercial (capitalista) que en cualquier momento puede atentar contra la democracia para imponer sus normativas, sus legislaciones, su plutocracia. Y considero esta vía (fabianismo, eurocomunismo libertario y democrático) mucho más marxista, pero que no me tiene importancia si se la tacha de no marxista.   

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viernes, 26 de abril de 2024

Independencia de funciones o poderes

 Considero que la libertad de expresión tiene su límite en el principio de legalidad, es decir, que se puede argumentar contra la ley, pero no saltársela o pedir que se la salten (incentivar de forma directa la delincuencia, violencia, atentar contra derecho). A no ser que saltarse la ley sea una manifestación pacífica para denunciar una ley y asumir la pena; para intentar cambiar la ley: como hizo Rosa Parks por ejemplo. 

 

Sigo creyendo en la abstención política para denunciar el malogrado sistema español que es una monarquía aristocrática de partidos a elegir que no conceptúa en hechos (naturales) ni la representación social (jurídica o legislativa) -(prefiero esta palabra que la nacional -no por nada, sino para evitar falsos o mejor dicho equívocos recelos, tiene más que ver con la falacia de equívoco, o problema del uso del idioma, más que con los conceptos en sí mismos, independientemente de como se llamen-)-, ni la independencia de funciones (-otra vez mero gusto lingüístico-). 

 

La función pública o ejecutiva representa lo público-estatal, uno de los mayores grupo de presión legislativa, y gestor de turno de lo público-estatal, que se encarga de lo que le encarguen las leyes referidas para esa función.

La función legislativa que representa la sociedad, verdadero poder o soberanía (sé que está palabra no era del gusto del maestro), que es la función de legislar, que para ser independiente tiene que tener su elección independiente por cada distrito y elegidos de forma unipersonal, y su salario salir del distrito civil (no de la gestión pública-estatal). Y no ser compatibles con otros trabajos (como ser gestor de un partido), como otros cargos de otras funciones del estado. 

La función judicial representa la ley, que para ser independiente tiene que tener sus propios administradores de partidas presupuestarias independientes a la función pública-estatal, yo considero que incluso pueden ser elegidos en elecciones independientes, junto con cargos netamente judiciales elegidos entre la judicatura. 

Por ciertos los abogados y fiscales no pertenecen a la judicatura, son representantes ya sean representantes civiles o ya sean representantes de la función pública-estatal que se presentan a la función judicial para representar a sus representados o clientes.

miércoles, 27 de marzo de 2024

Libertad Constitucional

La representación jurídica, legislativa, social de una comunidad o sociedad o jurisdicción se debería de hacer con una sola cámara de representantes. 

 

En España por ejemplo se podría tener una sola cámara de 520 congresistas a la función legislativa (jurídica, social), representante de la sociedad, en donde 400 congresistas se eligieran por distrito circunscrito de alrededor de 95.000 personas que votarían libremente por uno solo de entre los candidatos presentados a representante, haciendo doble vuelta si fuera necesario, para elegir al representante (jurídico, legislativo, social) durante 4 años por el distrito, votando a la persona, pudiéndose revocar (bajo petición de un colegio electoral -representantes del distrito para ese colegio, con mayoría absoluta de ese colegio- y con la mitad de firmas necesarias de los votantes del distrito para reiniciar nuevas elecciones en el distrito). El salario de cada representante debe de salir del distrito bajo recaudación independiente a lo público-estatal (poder público-ejecutivo-estatal). Y estas elecciones por cada distrito pueden darse en tiempos diferentes para cada una, siendo sus elecciones independientes a las realizadas por las demás. El representante debe de cada distrito debe de reunirse con las asociaciones, partidos, sindicatos, ligas de su distrito, debe de explicar sus decisiones representativas, tanto legislativas, como de manifestación, sus enmiendas, sus negativas, sus positivas, sus presentaciones legislativas creativas, sus derogatorias, etcétera. Y los 120 diputados restantes deben de ser elegidos en sistema electoral proporcional en el sistema de partidos por circunscripción autonómica (parecido al actual).  

 

 

Las elecciones al poder público-ejecutivo-estatal (representante de lo público-estatal) se deberían hacer de forma independiente a las elecciones legislativas (sociales, jurídicas, representantes de la sociedad, jurisdicción), lo mismo que las elecciones judiciales a la función, sistema o poder judicial (con su administración independiente para su sistema o función o poder judicial). 

 

 

Los candidatos una vez elegidos a los cargos de cada poder (sistema, función) deben de ser incompatibles entre sí (totalmente), los cargos elegidos igualmente deben de ser incompatibles con otros trabajos, gestorías, ejecutivas, como puede ser las gestorías o ejecutivas de cada partido (que son asociaciones civiles privadas -es decir, que no son instituciones estatales o público-estatales-). 

Dicho de otro modo, el presidente de la función pública-ejecutiva-estatal y sus gestores o gobierno no pueden estar en la función legislativa (jurídico-social), ni en la función judicial, ni pueden estar en las ejecutivas de los partidos, ni ningún otro cargo o trabajo privado-civil. 

 

Las elecciones a la función (o administración o poder o sistema) judicial, se deberían hacer entre posibles candidatos miembros de la justicia de largas trayectorias (15 años) que serían elegidos (5 miembros) por la sociedad en circunscripción estatal, junto con unos administradores igualmente elegidos (5 miembros) por circunscripción estatal entre los posibles candidatos de probada trayectoria (10 años) de gestión o administración. Siendo por tanto la función (sistema o poder) judicial presidida por 10 miembros (5 de la judicatura y 5 administrativos). Cargo elegido a título personal, entre los más votados por elecciones independientes en circunscripción estatal por todo el sufragio de electores de la sociedad. Siendo la función judicial representante de la ley.


El cargo de presidente de la función público-ejecutiva-estatal se elegiría por circunscripción estatal, a doble vuelta, si fuera necesario. Elegido entre los candidatos a presentarse al puesto. Tal función sería el mayor grupo de presión hacia la función legislativa, siendo encargados de la gestión y representación de lo público-estatal, que en todo caso se harán cargo de lo que marque las leyes para la disposición de sus funciones, cargos, trabajos, gestiones sobre lo público-estatal.                

 

 

Las leyes constitucionales se deberían derogar, reformar, crear, enmendar, reformar con las 2/3 partes de la mayoría de la cámara, y una vez aprobadas deben de tener una duración mínima vigente de 24 años. Sin poderse tocar su vigencia y texto.


Las leyes orgánicas se deberían realizar (derogar, crear, enmendar, reformar) con las 3/5 partes de la mayoría de la cámara, y una vez aprobadas deben de tener una duración mínima vigente de 12 años. Sin poderse tocar su vigencia y texto.

 

Las leyes que tengan que ver con la creación y compra-venta de empresas y servicios públicos deberán ser leyes orgánicas; al igual que las leyes que tengan que ver con la educación y la sanidad; y las que tengan que ver con el ejercicio de la función pública-estatal, esto no exime de la creación de nuevas leyes, como los presupuestos públicos, que legislen nuevos departamentos o ministerios con creaciones de nuevas gestiones, cargos, y proyectos o partidas presupuestarias a cargo del ejercicio de la función pública-estatal, o de sus derogaciones (de tales leyes). 


Las leyes que tengan que ver con los procesos y ejercicios de la función judicial serán consideradas constitucionales.   


Las funciones exteriores serán responsabilidad de los gestores de turno de la función pública-estatal, como la de los cargos de fiscales públicos-estatales, la del ejército; los servicios policiales y seguridades del estado, que igualmente estarán al servicio de la función legislativa y judicial. 

 

Cada función será intermediadora con las otras funciones, serán representantes de sus representaciones entre ellas, (el ejecutivo represente lo público-estatal, el legislativo representa la sociedad, el judicial represente las leyes vigentes); y se contrabalancearán entre ellas, se vigilarán entre ellas para hacer cumplir la Constitución.  

 

Cada función debería tener partidas presupuestarias independientes de administraciones independientes, la función público-estatal no podrá administrar la función legislativa, ni la judicial, que tendrán sus propios administradores de sus partidas correspondientes. La función judicial ya esclarecida su elección, y la administración legislativa elegida por sus cargos o representantes elegidos; está administración será independiente de los salarios de cada representante o congresista, que como ya se ha expuesto, serán dados desde cada distrito a su representante de forma independiente desde calidad civil por parte de cada distrito.  

 

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martes, 2 de mayo de 2023

Custiones democráticas jurídicas.

Revertir que no es lo mismo el sistema judicial que representa el orden legal o jurídico en este momento imperante u oficial o vigente el cual versa sobre hechos que se pueden comprobar y la interpretación de ese orden legal sobre esos hechos, ya sea mediante procesos judiciales, ya sea mediante negociaciones entre partes representadas (abogados, que no forman parte del sistema o poder judicial, los abogados son representantes civiles para intermediar en el sistema judicial, como pueden ser los abogados públicos o fiscales -que son representantes de lo público frente o para intermediar con el sistema judicial-), que el sistema público o ejecutivo que representa lo público (el estado), que el sistema jurídico o legislativo que representa la sociedad (nación) el cual está para cambiar el orden jurídico vigente mediante debate, parlamento, litigar. Por lo tanto son siempre responsabilidades o funciones diferentes y se deben de juzgar (para tomar sufragio) de forma diferente. 


El sistema jurídico o legislativo debe versar en crear, reformar, derogar, enmendar, recrear, cambiar el orden jurídico vigente y por lo tanto es una ciencia o experiencia diferente al sistema judicial que versa sobre el orden o código jurídico vigente y sus interpretaciones en base al mismo. 

 

En el derecho anglosajón el sistema judicial tiene ciertas prebendas legislativas (por eso se puede litigar en el proceso, es decir, intentar cambiar la ley, creando lo que se llama precedentes judiciales que tienen una forma de rango de ley en el sistema anglosajón). 

 

El sistema público o ejecutivo igualmente tiene ciertas prebendas legislativas propias para la eficiencia, diligencia, premura, de ciertas situaciones que así lo requieran.  

 

Los conflictos jurídicos o legislativos son por lo tanto diferente a los conflictos judiciales o juristas. 

 

Los primeros tratan sobre un conflicto o debate o discusión sobre la conveniencia, justicia, interés, parcialidad o imparcialidad sobre la adecuación de la ley que se quiere implantar o cambiar, o reformar, enmendar, o crear, o inventar, o recrear, o negociar, o derogar, etcétera. 

 

Los segundos tratan sobre cómo interpretar la ley vigente en base a unos hechos probados judicialmente. 

 

Por lo tanto no es lo mismo el tema de lo jurídico o legislativo que el tema de lo judicial o jurista. Siendo temas relacionados, intermediados, saber (conocer, tener experiencia) de uno va a servir sobre el otro y viceversa. 

Para cambiar, crear, reformar, derogar, etcétera las leyes es bueno saber sobre la ley vigente y sus consecuencias sociales y judiciales.      

 

 

Extractos de citas de mis exposiciones en el foro sofosagora:

 

miércoles, 26 de abril de 2023

Cuestiones democráticas, jurídicas, legislativas, sociales, republicanas.

Recalcar que "-cracia" viene a ser cómo la legitimidad de la fuente jurídica o legislativa que se da en una jurisdicción (donde se aplican las leyes, donde hay una soberanía jurídica -valga el pleonasmo o redundancia-).

Lo de meritocracia es una nadería, un concepto idiopático. ¿Cuál es el mérito para que se pueda instituir leyes? Mérito militar, clerical, comercial.

Lo que presentas se le llama "noocracia", es decir, que la legitimidad de la fuente para poder legislar sea el conocimiento, que el mérito sea el conocimiento. Pero es que el conocimiento tampoco es el único valor importante para representar intereses y consideraciones jurídicas o legislativas en el conflicto de intereses jurídicos que hay en toda sociedad.

Lo importante en democracia es la representación, la representación de un experto jurídico, sociólogo, que luego pueda abogar (defender, argumentar, litigar) y crear leyes en la cámara representativa de la soberanía compartida.

La democracia como concepto actualizado no es lo que diga la mayoría, la democracia es lo que diga la mayoría en una democracia, es decir, que la mayoría tiene que legitimar y valorar el sistema en donde ninguna ley puede violar el sistema democrático de derecho (de derechos y libertades civiles, independencia de sistemas o poderes, representación de soberanía compartida, de garantías y seguridades jurídicas, judiciales, de garantías contra el sistema público o ejecutivo, de liberalismo democrático).

Para que funcione bien la democracia lo que hay es que el soberano (la ciudadanía) tiene que estar bien formado en cuestiones fundamentales sobre las diferentes responsabilidades, no es lo mismo la responsabilidad de representar lo público mediante el sistema público o ejecutivo, que la responsabilidad de representar la sociedad mediante el sistema jurídico o legislativo, que la responsabilidad de representar la justicia (la justicia como concepto pragmático, de praxis, de aplicación de leyes en conflictos judiciales -que no son conflictos jurídicos o legislativos-) mediante el sistema judicial.

  • Por ello, entre otros factores, es importante separar las elecciones independientes al sistema público o ejecutivo de las elecciones al sistema jurídico o legislativo, es importante que se elija o se sufrague a una persona como representante para cada distrito y que esta se reúna cada cierto tiempo con su distrito para dar explicaciones de sus actuaciones al distrito que representa, y dialogue, debata, explique, escuche a su distrito para que ejerza su representación (-que no es delegación-).

 

 

 No se puede confundir las taras antidemocráticas sobre hechos institucionales de estados con la teoría democrática de cómo deberían funcionar los estados democráticos y republicanos.

Los fiscales y abogados no son parte del sistema judicial. Los acusadores públicos son parte del sistema público o ejecutivo que sirven de intermediario entre el sistema público y el sistema judicial. Y los abogados son representantes civiles para intermediar en el sistema judicial. Tanto fiscales como abogados no representan al sistema judicial.

El sistema judicial no puede hacer huelga contra el sistema público o ejecutivo porque el sistema judicial no es parte del sistema público o ejecutivo, es decir, es un sistema democrático (en su teoría), la administración del sistema judicial no depende del sistema público o ejecutivo del estado y por lo tanto no tiene sentido ninguna negociación con lo que no tiene ninguna función o poder en sus funciones, poderes o sistema.

Diferente sería hacer huelga contra el sistema jurídico o legislativo; lo cual es un delito de sedición o rebeldía contra la legitimidad de la soberanía compartida democrática, es como si el sistema público o ejecutivo hicieran huelga o somo si el mismo sistema jurídico o legislativo hicieran huelga, no tiene mucho sentido y sería un ataque contra la democracia.

  • La democracia se fundamenta o se legitima en base a que los ciudadanos y sus sistemas legitimen esa misma legitimidad. Si la sociedad no legitima la democracia como tal, entonces tiene los días contados. Y entonces vendrán otras formas de estado con legitimidades militaristas, totalitarias, clericales, mafiosas, comerciales (leyes del más fuerte militar, comercial, religioso, fanatismos, boatos, y demás legitimidades no democráticas).

    Como he expuesto en varias ocasiones, la democracia no es lo que diga la mayoría, es lo que diga la mayoría en democracia, tal que la inmensa mayoría tiene que comprender, valorar y legitimar la democracia, en donde las leyes no pueden violar fundamentales leyes del estado democrático de derecho, de liberalismo democrático, de independencia de sistemas, derechos y libertades civiles, de garantías jurídicas, judiciales, de representación jurídica o legislativa de la sociedad, que no es la representación pública o ejecutiva del estado, ni es la representación del conflicto judicial y sus procesos en el sistema judicial, etcétera.



Sobre las partidas presupuestarias y administraciones de sistemas, la ley (sistema jurídico o legislativo) tiene que empezar dividiendo las partidas para cada sistema en donde enmarcar sus proyectos, gastos, previsiones, presupuestarios, los cuales luego van a ser administrados por cada administración o sistema de forma independiente, que es en donde se puede valorar cada responsabilidad de sus funciones respecto a los encargados de administrar o gestionar cada presupuesto para cada sistema.

Como he expuesto, en teoría, el sistema judicial si puede y debe de dar explicaciones al sistema jurídico o legislativo de sus actuaciones, el cual en ciertas medidas puede y debe de poder sancionar actuaciones y comportamientos del sistema judicial, si se quiere se podría establecer o instituir como un órgano de intermediación entre los tres sistemas en donde cada cual es un contrabalanceo o intermediación entre los tres sistemas.


No sé sobre problemas personales e inquinas particulares sobre el poder judicial español (que no es exactamente democrático) que son a fin de cuentas problemas particulares. Querer establecer parámetros generales sobre sistemas, leyes, legitimidades, por motivos particulares suele generar errores de sistematización o institucionalización o constitución de los sistemas.

Abordar leyes sobre qué es un derecho individual inviolable sobre las leyes para sostener un estado de liberalismo democrático tiene que hacerse bajo el argumento de que tal consideración legal es un claro ataque contra la democracia liberal tal que entonces deja de estar la misma democracia liberal operativa, legitimada en bases a argumentos de objetividad. Por ejemplo si una ley prohíbe la representación de un proyecto político o legislativo (que no se salta los principios democrático) sería una ley antidemocrática.

El tema, sobre lo que expones, es que para aplicar leyes (que sirven para intervenir cuando se ha atacado lo que se considera un derecho o libertad de cualquiera por otro u otros que no debe de poder ser atentados), hace falta alguien que tenga la función o sistema o poder de aplicarlas; y eso siempre van a ser otros seres humanos. El tema es hacerlo con un sistema de garantías, entre ellas las garantías procesales, judiciales, apelativas, expresivas (libertad de expresión). Todo ello para que no se haga lo de tomarse la justicia por la mano en un sistema anarquista en donde al final acaba imponiendo sus leyes sistemas mafiosos, militaristas, comerciales en donde impera la ley del más fuerte con legitimidades militaristas. Porque no podemos olvidar que las leyes no son cuestión sólo de instituciones, las leyes igualmente son un aspecto social que se da en cualquier relación o trato entre humanos (tengan o no tengan institucionalidad) y por ello mismo hace falta la valoración impositiva legal del resto de la sociedad sobre esos tratos o relaciones que se dan entre humanos, para valorar si son de derecho (justas, permisivas, aceptables).

Fíjate que incluso para apelar que la mayoría no debe de tener ninguna legitimidad, tienes que convencer a la mayoría para ello. Y algunas veces se intenta convencer de ello para precisamente que de forma individual o colateral entre individuos se pueda atentar contra la libertad del individuo sin que la mayoría pueda intervenir, apelando al argumento de que la mayoría no puede intervenir sobre esos asuntos que aún sean injusticias (tema complejo y social) se apela a que son temas meramente de libertades o moralidades entre individuos en que no puede intervenir la mayoría; mientras es una clara intervención de un ser humano contra otro que atenta contra la libertad, el derecho y la justicia sobre el otro.

Como ya he expuesto varias veces, apelar a que se abole la intervención social (funciones, sistemas, instituciones, constituciones, poderes) solo sirve para que al final otros ocupen la misma intervención social, intervención que se hará de forma individual (o colaterales entre pequeños tratos o relaciones entre pocos individuos), lo cual trae por experiencia social formas de legitimidades de intervención social mafiosas, militaristas, comerciales. Siempre es un quítate tú para ponerme yo, para que yo pueda cometer los mismos errores que tú, pero claro si soy yo quien los comete entonces ya no son tan errores.

No estoy diciendo que no pueda haber o no haya corrupciones, prevaricaciones, injusticias, en sistemas democráticos, que de hecho las hay, el tema es que el sistema democrático es más fácil detectarlas, más fácil denunciarlas, más fácil arreglarlas, más fácil reformarlas, más fácil cambiarlas, más fácil revertirlas, todo ello desde un sistema más de convivencia pacífica para exponer, publicar, el debate social, legislativo que permita progresar a nivel jurídico o legislativo o social.

  


Si una persona no quiere venderle pan a alguien ¿tiene derecho a no venderle pan?

  • La persona que no quiere venderle pan puede exponer que su comportamiento no es ninguna sanción o penalización a la persona que no le quiere vender; pero si el resto de la sociedad sí considera o cree que claro que hay una sanción o penalización o atentando contra su libertad o derecho, entonces puede establecer una penalización a tal comportamiento para defender esa libertad contra lo que se considera es un atentado contra ella.

    Con este ejemplo, expongo, como ya lo he hecho otras veces, el complejo tema entre lo que llamo, digamos, moralidad (lo que se considera debe de ser libertad moral de cada uno, se comparta o no se comparta, y que por lo tanto no se juzga a nivel jurídico, interventor; si puede haber juicio moral no interventor, no sancionador, en donde aconsejar, pero nada más) y la legalidad (lo que se considera es intervenir, atentar, sancionar, penalizar).


    El tema es complejo, y dilucidado ser plenamente consciente del mismo.
    • Por ejemplo, imaginemos que una persona insinúa su interés sexual hacia otra, y ésta lo rechaza (este rechazo se puede considerar que no es ninguna penalización, ni sanción, ni juicio sobre el comportamiento moral o libre del interés sexual de esta persona, simplemente no se comparte a nivel moral o libertad y se rechaza libremente), pero la persona rechazada puede entender que se la está juzgando o penalizando o atentando contra ella y considerar entonces penalizar o juzgar o atentar o intervenir contra este atentado. Y el tema se puede poner todavía más complejo porque puede que lo que considere penalización, para los demás sea otra forma de moralidad o libre comportamiento (se comparta o no se comporta) y no necesite intervención jurídica o social (como por ejemplo que su sanción ante tal rechazo sea dejarle de hablarle amistosamente y sólo le hable por cortesía social; esto es considerado una libertad moral que no atenta contra nada).
      • Con esto quiero dilucidar o exponer o explicar que hay muchas formas de hacer ley, que las leyes no es sólo cuestión de instituciones, sino que en todo trato o relación entre humanos hay aspectos que son morales y otros aspectos que son intervenciones o legales o jurídicos, y muchas veces sin ser consciente de ello, o lo que uno considera es moralidad, para el otro es legalidad, o viceversa.
        • Con la complejidad que muchas veces comportamientos que se pueden considerar como aspectos legales o entrometidos o interventores se consideran por el resto de la sociedad como ilegales porque son atentados contra lo que se considera es de derecho o de moralidad o de libertades que proteger para que no se atenten contra ellas. mientras a lo mejor quien cometía tales comportamientos los estaba considerando como morales por su parte porque no es consciente de que se esté cometiendo ninguna penalización o intervención o juicio sobre otros comportamientos. Como digo el tema es sumamente complejo.
         

       

      Hay un límite a la libertad de expresión, y es promover comportamientos delictivos, esto es diferente a exponer cambiar la ley o considerar que un comportamiento considerado delito no sea considerado delito, como ejemplo no es lo mismo decir que robar no debería ser delito (libertad de expresión) que incitar a que mañana todos salgamos a robar (saltarse la ley); un discurso parte de respetar la ley aun se quiera cambiar esa misma ley, el otro discurso promueve o incita a saltarse la ley. Por el mismo argumento se ilegalizó en España exposiciones que hacían apología del terrorismo y la delincuencia, no porque establecieran cambios en el marco legal que es un derecho de expresión, sino porque eran apología directa a delinquir. Otro ejemplo, se puede defender que matar no fuera un delito, pero no se puede incitar a matar mientras matar sea un delito (eso es saltarse la ley). Lo mismo que para defender una posición jurídica la cual hoy es delito no se puede cometer el delito. Sólo se aceptaría como estrategia para conseguir una reforma o cambio legal o jurídico cuando al cometer el delito se haga de forma pacífica, se acepte la pena o sanción pacíficamente, se haga de forma pública y notoria para manifestar un argumento del porqué del cambio que se reclama (ejemplo: sentarse en un plaza de autobús prohibida) para que la sociedad dé cuenta o sea consciente del debate y reclame el cambio legislativo o de derecho. Todo ello es comprensible dentro del marco de la libertad de expresión (con el límite del principio de legalidad).

      • Sí se expone para incitar directamente comportamientos de desestabilizar, delinquir, violentar, atentar contra derechos y libertades entonces comprendo las sanciones contra esas exposiciones, y por cierto esto no es comparable a la quema de libros, ni es comparable a las penalizaciones, violencias, militarismos contra la libertad de pensamiento del nazismo (igual se daba en el leninismo).
      • En las corrientes liberales occidentales, algunas democráticas, y otras con fallas democráticas, hay establecidos derechos a la libertad de pensamiento y expresión, comparar esto con la falta de libertades y derechos del nazismo (militarismo -legitimidad de la violencia-, totalitarismo, etcétera) es claramente una confusión, un error.
       
     
     

Señalar que aunque sea un mero tema de palabrerías, que el sistema jurídico o legislativo no es el sistema judicial. El sistema o función o poder judicial no es el sistema jurídico o legislativo. 

  • Aunque hay formas de estado en donde el sistema judicial si tiene funciones legislativas, litigantes, en donde la solución del proceso judicial está creando leyes (precedentes legales) en donde el proceso permite el debate jurídico o legislativo, es decir, no es un proceso ya sobre demostrar hechos e interpretar las leyes sobre esos hechos, sino que además se plantea un debate en donde se puede crear, recrear, reformar leyes. Este sistema judicial es el anglosajón en diferencia al sistema continental en donde el sistema judicial no tiene ninguna función legislativa, sólo puede aplicar la ley ya establecida en un debate de interpretación sobre la misma para aplicarla sobre los hechos probados.

       

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viernes, 15 de enero de 2010

Economia

   Está muy bien y recalco que siempre podríamos mejorar, ser solidarios, crear justicia social, en temas tan tristes, y desastrosos como el terremoto en Haiti.

   Pero recurro al tema, porque no sé sin en un alarde de ignorancia o de supina hipocresía, se llama desde todos los medios a la ayuda, la solidaridad, la generosidad, la justicia, al 0.7 y otras ya mejoras sobre el tema de cooperación y desarrollo de países pobres o subdesarrollados. Y apoyo las menciones pero sin hipocresías; ya que estos mismo medios están a favor de la economía liberal, de las políticas del FMI (Fondo Monetario Internacional), de las políticas monetarias, etc.

  Estas políticas que provocan que el mismo trabajo o el mismo producto según el país que lo produce tenga un precio u otro. No es lo mismo un pan español que valga un Euro que el mismo pan en Etiopía que valdrá 30 céntimos de Euros (desconozco el valor real). El mismo pan vale más en España que Etiopía, y aunque algunos dirán que eso es bueno para los sueldos etíopes, es en realidad la mayor explotación y esclavitud que realizan los países desarrollados contra los países pobres. Esta diferencia de moneda provoca que a la larga las necesidades de equilibrio entre los que se exporta e importa beneficie siempre a los países dominantes de posturas mafiosas respecto del valor real de los productos. Así los países consiguen beneficios injustos debidos a las diferencias monetarias entre los países. No es lo mismo un mueblo producido aquí que siempre valdrá más que producido en países pobres. Una injusticia sin sentido.

lunes, 25 de febrero de 2008

Razones Políticas

Prólogo

Más que un artículo, esto casi será un ensayo en toda regla. Será un recorrido donde expondré los funcionamientos básicos de la democracia y de como esta idea abstracta se concreta y se consolida en la realidad española a través de las leyes e instituciones. Expondré ideas que creo podrían mejorar e innovar el sistema democrático español. Debiendo aclarar que no tengo ningún estudio acreditado sobre Derecho.

La Democracia

La democracia etimológicamente hablando es el gobierno del pueblo. Gobierno elegido por la mayoría que impone su decisión a una minoría. La representación parlamentaria toma decisiones en mayoría que se imponen a la minoría.


Pero nuestra democracia como todas de corte occidental y liberal desarrolla principios que hoy en día incluimos de forma natural en el mismo término:

Entendemos que democracia es libertad, derechos, división de poderes, y representación parlamentaria.

· Libertad: bajo el principio de legalidad, mi libertad acaba donde empieza la libertad del prójimo, somos libres hasta lo que diga la ley. El valor más importante de ésta es la libertad de expresión.

La libertad de expresión debe solo tener unos límites judiciales a posteriori para que esas expresiones: no fomenten de manera directa e intencionada actos delictivos, en especial: el uso de la violencia, conspiren contra la democracia, calumnien e injurien el honor y dignidad de las personas. Para poder avanzar intelectualmente en la mentalidad colectiva, la libertad de expresión debe de estar por encima de la democracia, ya que es esencial para ella misma. Me explico si el 51% de la población por así decirlo estuviera en contra del divorcio, este estaría prohibido y es válido. Pero si en cambio un 85% de la sociedad no solo estuviera en contra sino que además prohibiera ejercer la libertad de expresión sobre el tema para que nadie pudiera expresarse sobre la cuestión; no debería ser aceptado. La libertad de expresión bajo el principio de legalidad es un principio básico de cualquier democracia saludable. Pudiendo argumentar o defender cualquier principio, acto, hecho o idea para que se legisle tanto para permitir como prohibir la misma, bajo el convencimiento legal y moral de la democracia.

· Derechos: Este concepto se refiere a dos postulados: El primero es un principio básico de la democracia: derecho a un tratamiento justo, digno y legal en un proceso judicial. El segundo postulado no es realmente algo básico para una democracia saludable, hay países como los EE.UU. que no lo cumplen, este postulado es ver este derecho como una defensa de la declaración universal de los derechos humanos (DUDH) frente a imposiciones de la mayoría democrática. Es decir si la mayoría decide democráticamente sacar una ley o constitución que fuera en contra de algún derecho de la DUDH, sería declarar ésto como antidemocrático, entendiendo como concepto democracia la inclusión de tales derechos como básicos.

· División de Poderes: Este es uno de los principios más básicos de nuestra conceptual democracia. Un poder judicial por un lado que aplica las leyes a procesos judiciales. Un poder legislativo que decide las leyes y controla al gobierno. Un poder ejecutivo que gestiona, administra y gobierna con el control y las leyes del poder legislativo.

Cabe mencionar que el modelo estadounidense tiene procesos electorales distintos y separados en los dos poderes electorados, el pueblo vota directamente quien será su presidente y equipo de gobierno y vota por otra parte a sus representantes legales para el congreso y senado (poder legislativo). En España solo se vota para el poder legislativo, representantes legales del pueblo español que toma decisiones en su nombre y una de estas decisiones es elegir gobierno, además, claro está, legislar y controlar al gobierno.

· Representación parlamentaria: Ya dicho antes, los delegados o diputados electos en sufragio universal, es la representación legal del pueblo en unas cámaras parlamentarias que representan al pueblo, para tomar decisiones, discutir, debatir, controlar, aprobar, desestimar, legislar, elegir gobierno, etc.

Este procedimiento democrático se estableció en los siglos XVIII, XIX y XX que para poder discutir sobre la toma de decisiones para legislar, elegir y controlar al gobierno por parte de todo el pueblo o nación era necesario este procedimiento de representación parlamentaria. Pero hoy en día los avances tecnológicos nos permiten participar de una forma mucho más directa en los procesos democráticos. Deberíamos aprovechar los avances tecnológicos del siglo XXI para activar y mejorar el proceso de democracia directa y participativa y conseguir un mejor modelo de representación parlamentaria.

Las Fuerzas del Orden y la Justicia dentro de un Estado de Derecho y Democrático.

Las investigaciones judiciales, la policía y demás fuerzas del Estado; además de trabajar para mantener cierto orden social en delitos menores en el mismo momento en que se están consumando que no necesitan de la justicia, como peleas, manifestaciones violentas, pequeños conflictos sociales, etc.; es quien investiga y detiene a través de denuncias, mandatos judiciales, actos explícitos, indicios, pruebas y demás conceptos periciales de investigación a los sujetos para ponerlos en manos de la justicia.

La justicia es quien termina comprobando la veracidad de los hechos con sus agravantes y/o atenuantes para comprobar, permítanme la redundancia, la culpabilidad o inocencia del sujeto para luego aplicarle la pena correspondiente en base a la legalidad.

El trabajo de las fuerzas policiales del estado, la fiscalía y la justicia no son medidas de coacción para derrotar absolutamente nada. Cuando se detiene a alguien es un error pensar que en parte se está haciendo para amedrentar a los demás delincuentes en potencia para que no cometan delitos. En Estado Unidos que desarrollan esta manera de pensar, como con la pena de muerte, es uno de los estados de derecho más delictivos y violentos. La justicia y la policía no están para dar miedo y que así se cumplan las leyes, sino para detener a quien intente saltárselas o ya se las haya saltado, que se cumplan las penas de aplicación y resolver conflictos sociales, administrativos, etc. de acuerdo a la leyes.

Las penas son para la rehabilitación y para que se deje de ser un peligro para la sociedad si se mantiene una actitud delictiva. En el caso de no ser un peligro para la sociedad por motivos de un solo delito circunstancial, se aplican las penas de manera que comprendan que se han saltado la ley aunque sea en una singularidad y por lo tanto deben pasar la pena impuesta para la rehabilitación ya que aunque haya sido una sola vez, se ha actuado en contra de la ley y esto es en sí mismo una mentalidad peligrosa. Este es el sentido de la Justicia en el Estado de Derecho.

Las personas deben cumplir las leyes no por miedo a ser detenidas, porque entonces viviríamos en una sociedad de asesinos, violadores y delincuentes en potencia. La ley se cumple en base a la educación y moralidad que hemos recibido y aprendido. La gente cumple las leyes por su propia voluntad sin ninguna coacción.

Hablando sin conocimiento de causa porque no tengo ningún dato estadístico al respecto: el porcentaje de gente que no comete delitos por miedo a la justicia, la policía o cualquier tipo de represalia debe de ser muy bajo. Al menos esto debe de ser así en una civilización madura, culta e inteligente. Claro está que cuanto menor es el sentido o peso del delito en una sociedad, mayormente se va a consumar este y por lo tanto también crecerá el porcentaje de aquellos que no lo hacen por miedo a la sociedad, las leyes y la policía. Por lo que aparecen las penas administrativas, éstas si se dan para coaccionar a las personas, ya que suelen ser leyes que no implican un gran peso moral y casi ninguna reconocen el grado de injusticia que se da al saltárselas.

Las leyes están escritas y aplicadas por las instituciones democráticas en base a los acuerdos sociales y morales para una convivencia justa en sociedad. Quien se salta la ley, en el fondo del asunto, no se le aplica un castigo como si fueran bebés sin compresión o animales irracionales para que la próxima vez no delincan por temor a la cárcel, sino que se les aparta de la sociedad por el tiempo que haga falta para que el sujeto delincuente no pueda repetir sus acciones ilegales atacando de nuevo a la sociedad; mientras se les educa o rehabilita para su incorporación en libertad a la misma. Dijo Tolstoy que el nivel de una civilización se comprueba mirando la población de sus cárceles.

Alguien podrá decir que si las cárceles están para reprogramar a los sujetos para que dejen de ser delictivos y se conviertan en personas hábiles para la sociedad, entonces no dejaría de ser la medida de la rehabilitación una nefasta aplicación de sometimiento. La verdad es que es así, y en este caso yo lo apoyo sin ningún género de dudas. El ordenamiento jurídico tiene el derecho moral de la mayoría (democracia) para mandar a las cárceles como penas rehabilitadoras o proscritas a los delincuentes, y como penas administrativas en pequeñas cargas a quienes entendemos que están dentro de nuestra sociedad y sus reglas, pero realizan pequeñas infracciones.

La policía, la justicia, las cárceles, las penas impuestas no están para atemorizar a nadie, ni para crear a través del supuesto castigo una obligación en el comportamiento, sino la de proteger a la sociedad de quienes no comparten sus reglas o leyes.

Ordenamiento Jurídico Español

Para empezar hagamos un poco de historia:

Cuando el rey Don Juan Carlos I de España, ocupó el cargo de Jefe del Estado tras la muerte de Franco en el año 1975 en esos momentos era el nuevo Franco. El Rey, Don Juan Carlos I de España, es nombrado Jefe del Estado en 1975 después del fallecimiento de Franco. En ese momento el rey tiene los mismos poderes que tenía Franco, es decir, absolutos. El rey, era la continuación de la dictadura franquista en una monarquía. Como dictador podía haber realizado cualquier ley, como dejar de lado al catolicismo de estado y haber nombrado al estado laico, haber instaurado un comunismo, podía haber dictaminado penas más duras o aplicar más la pena de muerte, podía haber hecho lo que le hubiera dado la gana. Era el nuevo jefe de estado bajo el orden jurídico franquista. Bajo este orden existía un congreso de diputados todos del mismo partido franquista, un gobierno nombrado a dedo por el Jefe del Estado que como es natural comulgaba con los idearios del régimen. El nuevo Jefe del Estado, rey de España tenía en líneas generales tres caminos a seguir: la continuidad; la ruptura; la reforma.

La continuidad era mantener el orden jurídico franquista, seguir siendo un monarca absoluto y dictador continuando con la represión franquista.

La ruptura hubiera sido romper con todo lo establecido produciendo una falta de poder y descontrol. El rey tendría que destruir todo el régimen, luego quitarse de en medio y después los españoles entendernos sin ninguna base u orden. Esto hubiera sido una anarquía desastrosa y malograda.

Estas dos formas o caminos hubieran sido desastrosas para España. La continuidad porque hubiera sido mantener una dictadura. La ruptura porque hubiera supuesto una transición más larga y dura sin saber bien a donde nos hubiera llevado en una situación ya de por sí bastante tensa. Las radicalizaciones y extremismos podrían haber ensangrentados aún más la ya de por sí difícil transición. Los pretextos para los golpistas, asesinos y dictadores se hubieran disparatados.

El camino elegido por el rey, la casa real, fue el mejor camino posible, la reforma. La reforma consistía en mantener el poder y el orden jurídico franquista y desde él, desde sus bases y leyes ir cambiándolo, reformándolo hasta llegar a donde hemos llegado a un orden jurídico democrático y libre. De esta manera los franquistas no podrían sentirse defraudados por el rey, los herederos del franquismo veían como se respetaba sus órdenes y por el otro se cambiaba el país transformándolo en la democracia que pedía a gritos la gran mayoría de españoles. El rey tuvo en su gobierno como primer ministro, primero a Arias Navarro, y después nombró a quien iba ser el que llevara a cabo los pasos necesarios para la necesaria transformación del estado, Adolfo Suárez. Este gobierno, siempre por mandato y supervisión del jefe del estado, puso en prácticas la primera gran reforma en el ordenamiento franquista; legalizó todos los partidos políticos e instituciones sindicales. El segundo paso fue sacar una ley electoral que respetará a todas las formaciones políticas que representaban al pueblo para formar por primera vez después de más de 30 años el primer congreso democrático y representativo del pueblo español -elecciones hubo muchas con Franco por presiones internacionales, como las hay con Fidel Castro, todas ellas eran una pura pantomima, con un solo partido y/o con un único resultado posible-. Este congreso además tendría la misión de crear la nueva Ley General del Estado, la Constitución de 1978. Esta ley como hemos dicho salió o se parió desde las bases del antiguo régimen, pero lo cambiaba desde sus raíces. Una vez aprobada por la cámara democrática se preparó; tal y como decía la ley electoral que preparó Adolfo Suárez, primer ministro del Rey nombrado por Franco; el referéndum que ratificara la ley. Este nuevo contrato de estado, esta nueva ley fundamental instauraba un Estado de Derecho en una monarquía parlamentaria, democrática y libre. El rey seguía siendo jefe del estado, pero esta vez este puesto no tenía ningún poder verdadero, más que el de una imagen, más el puesto de mayor rango en las fuerzas armadas que quedaban bajo control y orden de los gobiernos nuevos democráticamente establecidos; el Rey podía así mantener calmado a un ejército de tradición marcadamente franquista en donde se había legalizado a todos los partidos políticos, sindicatos, asociaciones y los poderes para las regiones autónomas. Se dividía el estado en sus comunidades autónomas, se aplicaban los tres poderes fundamentales en una democracia parlamentaria. Bueno, pasaron los años, se estableció y se desarrolló la Constitución en nuestro país.

Reforma Constitucional

Una constitución cerrada tarde o temprano tiene que reformase en base a nuevas exigencias democráticas, es bueno reconocer de antemano en la misma Constitución las formas establecidas para ello y así no ir improvisando sobre la marcha. Esta constitución, como deben de ser todas, es abierta. Esto es que en su texto vienen las reglas expuestas de como modificar esta misma Ley Fundamental, de cómo cambiarla.

Lo reclamaba para decir que cualquier cambio que se hiciera a nuestra Constitución de forma tal y como describe en la propia Constitución es tan legal y legítima como la Constitución misma. Con lo que la nueva Constitución sería heredera directa, democrática, legal y legítima de la anterior. Atacarla de forma violenta sería atacar al orden jurídico franquista y al orden jurídico de la Constitución de 1978. Como el ejército tiene el deber de defender la Constitución de 1978 debe defender cualquier reforma que salga de ella misma, es más cualquier reforma constitucional debería de mantener el nombre de base al respetar su orden jurídico, legal y democrático, es decir, con cualquier y repito cualquier reforma seguiría siendo la Constitución de 1978.

Propuestas e Ideas a nuestro Modelo

El poder judicial debería ser más independiente de los poderes ejecutivo y legislativo. Podríamos escoger el modelo norteamericano de votar en elecciones independientes a los fiscales del estado o deberían ser elegidos entre los propios jueces o comunidad judicial siempre y cuando se mantengan unos principios de profesionalidad, madurez, imparcialidad y legalidad intachables trabajados desde la misma comunidad jurídica. La división entre el poder ejecutivo y legislativo tal y como está en el modelo norteamericano no es tan necesario en este país. Pero la nombro porque es otra manera democrática donde el poder ejecutivo no tiene nada que ver con el poder legislativo los cuales tienen elecciones diferentes y formaciones diferentes.

Se podría incluir el voto en blanco con un reflejo en las cámaras de representación, teniendo escaños vacíos. Está idea que parece absurda, no lo es tanto, se podría trabajar e idear un modelo o plan donde se introdujera razonadamente este reflejo del voto en blanco. Esto sugiere o está sugerido en el modelo que requiere un mínimo de participación electoral, sino se cumple ese mínimo de participación tendríamos que repetir las elecciones o dar segundas vueltas para completar resultados. Así conseguiríamos más representatividad democrática en los parlamentos.