viernes, 15 de enero de 2010

Economia

   Está muy bien y recalco que siempre podríamos mejorar, ser solidarios, crear justicia social, en temas tan tristes, y desastrosos como el terremoto en Haiti.

   Pero recurro al tema, porque no sé sin en un alarde de ignorancia o de supina hipocresía, se llama desde todos los medios a la ayuda, la solidaridad, la generosidad, la justicia, al 0.7 y otras ya mejoras sobre el tema de cooperación y desarrollo de países pobres o subdesarrollados. Y apoyo las menciones pero sin hipocresías; ya que estos mismo medios están a favor de la economía liberal, de las políticas del FMI (Fondo Monetario Internacional), de las políticas monetarias, etc.

  Estas políticas que provocan que el mismo trabajo o el mismo producto según el país que lo produce tenga un precio u otro. No es lo mismo un pan español que valga un Euro que el mismo pan en Etiopía que valdrá 30 céntimos de Euros (desconozco el valor real). El mismo pan vale más en España que Etiopía, y aunque algunos dirán que eso es bueno para los sueldos etíopes, es en realidad la mayor explotación y esclavitud que realizan los países desarrollados contra los países pobres. Esta diferencia de moneda provoca que a la larga las necesidades de equilibrio entre los que se exporta e importa beneficie siempre a los países dominantes de posturas mafiosas respecto del valor real de los productos. Así los países consiguen beneficios injustos debidos a las diferencias monetarias entre los países. No es lo mismo un mueblo producido aquí que siempre valdrá más que producido en países pobres. Una injusticia sin sentido.