lunes, 15 de enero de 2007

LA ACTUALIDAD POLÍTICA

La Política en la que Vivimos


La actualidad política en la que vivimos empieza a reflejar un síntoma de nuestra sociedad, el apresuramiento y el rápido marketing. Se da sobretodo en los periodistas que crean una sociedad desinformada, a partir de redacciones periodísticas partidistas, alarmistas y falaces. Se habla demasiado sin decir nada, se miente, se demagogia. Falta en el periodismo una verdadera instrucción de democracia, de objetividad y de inteligencia. Poca gente analiza y piensa sobre lo que escribe o dice en favor de un partido, y se acaban diciendo barbaridades y estupideces. Aún así, viva la libertad de expresión. Esta falta de escrúpulos en los medios para argumentar falacias, de sacar las cosas de quicio está fomentada por las afinidades a los partidos políticos.


Todo esto crea un desconcierto en la sociedad. Los partidos y los medios no están haciendo nada para explicar, informar y enseñar correctamente.


Sobretodo el PP el cual a veces asusta con sus posicionamientos tan marcados hacia extremismos electorales de gentes afines a comportamientos antidemócratas.


Electoralismo del PP


Por así decirlo, hay dos momentos diferenciados de la democracia en su vertiente de partidos políticos. La Legislatura y la Campaña Electoral. La campaña electoral, que tiene leyes que la regula, es un periodo donde los partidos sacan sus ataques más críticos, exacerbados y escurridos, a veces demagogos, otras veces oportunistas, en contra del rival político. Deberían perder más el tiempo en explicar sus programas, sus aplicaciones y consecuencias. Pero pierden más en el tiempo en destruir la imagen del rival. En este tiempo se da por sentado esta forma de actuar para cosechar o robar votos y sin ser dignos de admiración se aceptan como parte del juego democrático.


Pero en la legislatura estamos ya en periodo parlamentario y gubernamental. En este periodo sin tener que olvidarse del electorado y de poner claros los posicionamientos políticos deben dedicarse a hacer política y no campaña electoral. Es un momento para crear legislatura, aportando, negociando, apoyando, posicionando posturas; estando a la altura de las circunstancias, haciendo y creando política.


Se puede hacer una oposición responsable. Temas como el de la vivienda, la inmigración, la economía que aunque vaya bien, cada vez se hacen más claras las diferencias entre pobres y ricos y se depende demasiado del sector de la construcción. Incluso se podía decir claramente que no se veía bien el diálogo con ETA de una forma constructiva y responsable dando las razones de ello. Pero la oposición de Rajoy es una constante campaña electoral de acoso y derribo; se insulta, se dicen falacias, se demagogia, se miente, se dicen barbaridades sin sentido contra el propio ordenamiento jurídico y contra la propia Constitución. Ningún intento real de aportar nada a la legislatura, ni leyes, ni luchar por conseguir posiciones más conservadoras dentro de las marcadas posiciones más progresistas que ganaron las elecciones.


Destaco errores demenciales acontecidos por los electoralismos del PP y de sus medios afines en esta legislatura:


El PP expresó su rechazo y puso el grito en el cielo a que el Plan Ibarretxe, estatuto vasco aprobado por su parlamento, hiciera su recorrido legal y se parlamentara en el congreso de los diputados, donde se derogó dándose las razones para ello. Siendo este rechazo del PP a que se parlamentara la ley en el congreso anticonstitucional. Al final el gran problema del plan Ibarretxe se dirimió sin ningún problema, se aplicó la constitución, se llevo al congreso, se rechazó y ahí quedó todo. Ya nadie se acuerda de ello, pero el PP y medios afines pusieron el grito en el cielo pidiendo además medidas anticonstitucionales.


Lo mismo se aplica al estatuto catalán, aprobado por el 90% de la cámara parlamentaria, aquello se dijo era la debacle en España. Por cierto que la derecha aplicó por fin el lema que toda la vida la izquierda ha llevado: que todos los españoles seamos iguales. Otra vez se saltó la Constitución intentando sacar un referéndum anticonstitucional. El estatuto reformado y aprobado en el congreso fue denunciado ante el Tribunal Constitucional. Tanto si se declara anticonstitucional como constitucional esta ley, es esencial y de Perogrullo que fuera por conceptos técnicos y no meramente por intereses de marketing partidistas.


Este punto ya me da más miedo. Fue por las declaraciones de un militar que recordó que el ejército está para defender la Constitución. Eran unas declaraciones insurrectas, ilegales, contra la justicia y la democracia. Rajoy en vez de actuar rápidamente en contra de estás declaraciones defendiendo la legalidad y las bases del orden jurídico español criticó de primeras al gobierno dando en sui generis un apoyo implícito a lo dicho por el militar insurrecto. Esto es antidemocrático, indigno y repugnante.


Al hablar de la ley de memoria histórica se podría hablar del error en los términos para el nombre, sería mejor decir la ley de la revisión histórica judicial y social del franquismo. Pero yendo al meollo de la cuestión, estar en contra de esta ley alegando que se divide a España y que no es apropiada da que pensar lo peor para el PP. Ya que franquistas en España habrá como 4 millones contra los 35 millones antifranquistas o demócratas que hay en España. Ponerse en contra de esta ley es una implícita declaración de definirse franquista. Por sentido democrático no hay nada malo, ni erróneo en esta ley. Recordar a las víctimas de los derrotados por el levantamiento militar fascista -las víctimas de los vencedores tuvieron sus 35 años de justicia- es un intento de hacerles justicia ya que estos fueron tratados deshonrosamente por el régimen vencedor; y quitar elementos e iconos del franquismo, aunque sea una mera formalidad, no son razones para ponerse en contra de esta ley, a no ser que se defienda al franquismo y a su régimen dictatorial.


Los errores demenciales del PP sobre las denuncias impuestas a la política antiterrorista del gobierno es donde más se le ve el plumero electoralista. No se nos olvide que Rajoy en un acto de estupidez y sordera le preguntó a Zapatero como 3 veces sobre el derecho de autodeterminación de los vascos. Sordera porque en todas se le dijo que no se hablaba de ello y estupidez porque el gobierno además de no querer tampoco tenía el poder de hacerlo. Eso es un poder constitucional, para poder hacer eso tenemos que estar mayoritariamente de acuerdo todos los españoles, cambiar la constitución y demás parafernalias legales; eso no es, así como así, un poder de ningún gobierno. Lo mismo se aplica a todas las acusaciones falaces que expusieron, que si cedían ante los etarras, que si se vendían al terrorismo, que si le daba alas a los terroristas. Todas ellas como digo falsas, falaces y desleales, porque primero el gobierno declaró su fidelidad, no solo a la Constitución sino a todas las leyes de aplicación sin cambiar ni un ápice del establecido orden jurídico y segundo porque su programa de diálogo estaba claramente expuesto para conseguir la derrota de ETA y conseguir la democratización de la izquierda abertzale. En ningún momento escuché una oposición crítica contra el contenido expuesto en este diálogo, argumentando sus posibles errores o aciertos. Eso sólo lo escuché en un debate de CNN-Plus por algún profesor de universidad que exponía en que fallaban los posibles puntos del acuerdo de diálogo frente a otro profesor de universidad que sí estaba a favor. Más tarde explicaré y argumentaré el acierto del programa del gobierno. Lo que aquí resalto es que en ningún momento, la crítica del PP fue constructiva o de ayuda o sobre las verdaderas intenciones del gobierno, sino una sorda respuesta electoralista de mentiras y falacias anticonstitucionales. Por cierto que ha sido ahora cuando los del PP se han dado cuenta de uno de los errores garrafales del discurso que promulgaba Rajoy con lo que en el último acto parlamentario en vez de rectificarse ha dicho que con ETA no sirvió el diálogo porque el gobierno no tenía el poder de proporcionarles lo que ellos querían; precisamente lo contrario que denunciaban antes. Lo dicho deslealtad, falacias y acusaciones inverosímiles que cambian según dicten las circunstancias para su campaña electoral.


Y analizando este último discurso de Rajoy en el parlamento después del atentado de diciembre de 2006º se vuelve a ver claramente sus mentiras: dijo que Zapatero fue imprudente. Precisamente todo lo contrario, el gobierno declaró casi todos los días ante el anuncio del alto el fuego de ETA, que pedían y actuaban con prudencia. Se mantuvo la presión policial y judicial contra ETA. Se verificaba el alto el fuego, tanto es así que el diálogo ni siquiera comenzó realmente porque el gobierno tenía pruebas de que la violencia etarra seguía en pie y se exigía un escenario sin violencia para empezar el diálogo. El fin de ETA era precisamente lo que se buscaba con el diálogo. Más adelante desarrollaré el argumento en la defensa del dialogo y las maneras de hacer del gobierno.


Otro punto que cabe señalar es la utilización de las víctimas del terrorismo en manifestaciones, no ya contra el diálogo con ETA, sino contra el mismo PSOE, de nuevo en falsas acusaciones, insultos y mensajes que daban miedo por sus talantes poco democráticos. Aun así el gobierno ha mantenido todas las peticiones que en el fondo pedían estas manifestaciones por ser Perogrullo, menos la insultantes y antidemocráticas. El programa de diálogo es concordante con las exigencias de estas manifestaciones y es en sí mismo una forma de acabar con ETA.


Seguro que habrá más puntos donde el PP se ha saltado esa tan dicha amada Constitución y han sido desleales al gobierno, al congreso y a la democracia, pero estos han sido para mí los más clamorosos.


Bases del consenso


Cómo no, voy a empezar con un tema candente en la actualidad que me dará pie a diversificarme y alargarme sobre otras cuestiones que convergen en algunos puntos sobre este.


Algo reclamado por todos sobre el terrorismo vasco es el consenso político. Que estén juntos contra ETA. Algo que se ha hecho desde el principio de nuestra joven democracia y se ha roto justo en esta legislatura.


¿Pero que significa que estén juntos? No significa que se tengan ideas monocordes sobre el asunto. Cada cual tiene sus preferencias e ideas y sus formas de gestionarlas. No era lo pactado al principio de la democracia que se gobernara de forma monocorde y en bases a acuerdos, sino que no se usara el tema del terrorismo como instrumento electoral para no debilitar de esta manera al gobierno, este debilitamiento no tiene nada que ver con ETA o frente a ETA, esto a ETA le debe dar igual o nos debe dar igual lo que piense ETA sobre esto; más tarde razonaré esta frase; sino frente al mismo pueblo español. Esto se hizo para que a los gobiernos no se los culpabilizara de los atentados terroristas de los que por sentado no tienen ninguna culpa y fortalecer así el trabajo del gobierno frente a ETA, es una manera de fortalecer la democracia y la libertad. Ni el PP tiene la culpa del 11 de marzo, ni el PSOE tiene la culpa del último atentado de ETA, y de esta manera se trabajaría para luchar contra ETA sin presiones partidistas o electoralistas.


Quizás el PSOE ya metió la pata en su día con el atentado del 11 de marzo del 2004º, aprovechando las mentiras del PP para su uso electoral, creo que no era el momento ni el lugar de hacer leña al PP aunque estuvieran mintiendo. Habría que haber sido más caballerosos y dejar al árbol caído al electorado. Esto no justifica la actitud de hoy del PP, primero porque uno no puede actuar amparándose en él: cómo tú ya lo has hecho y segundo porque este no es el caso, son dos cosas distintas. En su día el PP mintió sin reparos al pueblo español sobre la investigación y los indicios periciales del atentado por motivos electoralistas, y hoy sigue diciendo falsedades para tirar por tierra una política legal y legítima contra el terrorismo, de la que se pueda disentir, pero de manera constructiva, razonada y veraz.


Volviendo al tema anterior de este capítulo, que estén juntos es mantener el acuerdo de no hacer electoralismos de la política antiterrorista del gobierno en cuestión porque todos queremos acabar con ETA. Cualquier otro pacto se hace para trabajar en conjunto contra el terrorismo. Pero el gran pacto de Estado es no mermar las fuerzas democráticas de un gobierno ante la ciudadanía por lo que hagan los terroristas.


El PP denuncia miserablemente que el gobierno se salta la constitución, las leyes y principios básicos de la democracia. Es gracioso y lamentable, que si el PSOE o el gobierno cede ante ETA, que si no respeta la constitución, que si está a favor de los violentos, pero que gilipolleces y mentiras son esas. Es un Perogrullo tener que decir que se está en contra de ETA, que se lucha contra ella, que se defiende la Constitución, que se trabaja con el imperio de la ley, que no se cede ante presiones terroristas. El PSOE y el gobierno, que tendría que estar en otros menesteres y explicaciones, ha señalado por activa y por pasiva estas afirmaciones que de básicas no tendría ni porque proporcionarlas, porque son de cajón, es algo consabido, es algo que desde el principio se está de acuerdo. El PP además de saltarse el pacto de la no utilización electoral de las políticas antiterroristas, critica al gobierno sobre mentiras y falsedades, ya que el gobierno está de acuerdo y actúa de modo acorde a las ideas básicas del PP en esas bases constitucionales y democráticas del estado de derecho.


El gran consenso, donde todos estamos de acuerdo, es que todos condenamos la violencia, que todos estamos en contra de ETA, que ninguno cedemos ante presiones terroristas, que todos estamos por la libertad y la democracia. Las maneras de actuar contra ETA son políticas con las que se puede no estar de acuerdo, pero nunca se debe hacer electoralismo sobre ellas.


Por eso es lamentable que el principal partido de la oposición siga en ese estado sempiterno de estar en contra del gobierno por gilipolleces, cuando es un hecho que están unidos sobre las bases de la democracia española.


Pacto por las Libertades y Antiterrorista


Pacto promovido por Zapatero en la legislación anterior en la oposición junto al PP para unirse frente al terrorismo y la marcada situación política donde los partidos nacionalistas vascos, a la cabeza el PNV, pactaron con la izquierda abertzale para conseguir fines propios del nacionalismo, el pacto de Lizarra.


El pacto se resumía y se resume en poner todos los medios y mejoras dentro del estado de derecho frente a ETA y sus tentáculos políticos para la defensa de la libertad y la democracia.


Perdónenme, pero no era esto un insulto a todos los gobiernos anteriores, e incluso al mismo de Aznar por insinuar que hasta ese momento no se hacia los máximos esfuerzos para mejorar día a día la lucha contra ETA, que la policía y la justicia no tenían los máximos medios para ello, que no se luchaba en nombre de la libertad y la democracia. Este pacto ya descartado en su día por el PP, hasta que lo aceptó por las presiones parlamentarias del PSOE, no decía nada nuevo, más que constatar que los principales partidos del Estado estaban unidos frente a ETA y su entorno, frente a pactos nacionalistas donde se aceptaban partidos y asociaciones ilegales por su apoyo y enaltecimiento del uso de la violencia. Lo dicho, el pacto constataba unas ideas de nuevo de cajón, de base y de Perogrullo. Es de cajón que siempre un gobierno debe de poner los máximos esfuerzos policiales y judiciales para la defensa de la libertad y la democracia, para detener y poner a disposición de la justicia a los delincuentes, asesinos y organizaciones delictivas. Con lo cual siempre se cumple el pacto por las libertades, porque para saltárselo hay que trabajar en contra de los medios policiales, fiscales y judiciales y esto más que una idea en sí misma es una negligencia, es ilegal y un sin sentido.


El gobierno ha mantenido todos los puntos que se acontecen en el acuerdo o pacto por las libertades y antiterrorista, no hay contradicciones entre este y el programa de diálogo del PSOE.


Vínculo del Pacto Antiterrorista:


http://www.ideasapiens.com/actualidad/politica/nacional/pacto%20antiterrorista%20pp-psoe.htm


Fortalecimiento de ETA


Cuando se dice que ETA ha salido favorecida del proceso de paz, me pregunto en base a qué y cómo se hacen estas declaraciones. ¿Cómo ha salido favorecida ETA? y ¿Por qué? Quien dice o postula con tal afirmación nunca aclara estás preguntas. Además la frase ya de por sí sola fortalece a ETA aunque no tenga base real, porque se da pie a pensar que hay una base real para que se crean o se esperancen en que sus crímenes empiezan a mellar en la democracia y pueden conquistar pretensiones políticas. Pero no hay nada más lejos de la realidad, ETA jamás saldrá favorecida en ningún supuesto, acontecimiento o acto ya que jamás se hará caso a la violencia. Por lo que las esperanzas etarras son vacuas. Por lo tanto en ningún caso ETA sale realmente favorecida. Otra cosa son las falsas creencias y quienes las sustentan.


¿Cómo y por qué saldría ETA y/o HB fortalecidos ante tal proceso?


Pues con dos casos: con un mayor apoyo del pueblo vasco ante sus posturas y formas tanto ideológicas como violentas con la consecuencia de un mayor caldo de cultivo de etarras; y con tener una mayor libertad de movimientos tanto para armarse como para hacer una mayor propaganda social ante una menor presión policial, fiscal y judicial.


Ahora habría que demostrar o comprobar que tales sucesos han ocurrido, es más lo contrario demostraría que de alguna manera el fallido proceso ha debilitado a ETA, por tener un menor apoyo social y en consecuencia haber obtenido un mejor rendimiento del trabajo policial, fiscal y judicial.


Bien, en el primero de los casos no tengo constancia, pero parece lógico, que romper el proceso de paz no es un hecho para conseguir nuevos apoyos sociales entre los vascos, más bien todo lo contrario. Debieran de tener un menor apoyo social. ¿Pero supongo que habrá estudios que certificaran tales suposiciones? A la hora de hablar sobre las consecuencias en ETA del proceso nadie tiene o da estos datos.


En el segundo las fuentes oficiales dan por hecho que la presión policial, fiscal y judicial es la misma de siempre. Las judiciales y penales trabajan en total independencia, como se ha visto en el proceso, aún pidiendo el principio de oportunidad, que es que sin parar de investigar, no se detengan a formaciones políticas abertzales en este momento por la posible futura desaparición de ETA y futuro cumplimiento de las leyes por parte de los mismos.


El PP y sus medios afines de comunicación dicen que esto no es así, que de verdad aflojaron la presión policial sobre ETA para apoyar el proceso. El razonamiento es que junto al diálogo hay unido, además de una concesión política, una bajada policial y judicial para que ETA se sienta mejor, ceda a su violencia visto que consigue un precio político o consigue tiempo para fortalecerse de armamento y propaganda en ese periodo de menor presión policial. Pero esto no tiene ningún sentido viendo el plan del proceso, el plan para el diálogo y la ley de los mismos socialistas que aprobó su uso, recordando las infinitas manifestaciones del PSOE de que no se consentía ningún precio político y no se hacía ninguna bajada de las medidas policiales y judiciales.Visto lo visto no hay ninguna prueba de que hayan mentido.


Así que uno acaba pensando que ETA no ha sacado nada del proceso. Ni es más fuerte que antes, ni HB tiene más adeptos, ni pulula más a sus anchas que antes.


Para acabar este capítulo explicaré porque ETA no debe de alegrarse de que PP y PSOE no estén de acuerdo o se critiquen por motivos relacionados con ella. Y si se pide la no utilización electoral de la lucha antiterrorista es por el mismo pueblo español para que no se responsabilice al gobierno de los actos etarras. El argumento en contra sería que al haber enfrentamientos, usos electorales, etc. ETA conseguiría más miembros y apoyos de su comunidad al comprobar como sus atentados consiguen dar situaciones políticas y por lo tanto consiguen presionar al gobierno y congreso español para sus fines; pero esto es una falacia o creencia irracional plena, alentada desgraciadamente por los mismos españoles, periodistas y políticos. Falacia porque las presiones de ETA no existen bajo ninguna circunstancia o concepto. Vamos que ETA se puede hinchar de matar y extorsionar que bajo ninguna circunstancia va conseguir ni uno solo de sus fines políticos o nacionalistas en la España democrática. Esto va a ser siempre así.


Los malos usos de la terminología aplicada


Las palabras usadas desde siempre en los procesos que se han abierto para acabar con ETA no son del todo correctas. Otro fallo en líneas generales de los periodistas y políticos. Ha habido casos de denuncia de estos usos erróneos conceptuales y aun así nunca se han remediado por parte de periodistas y políticos.


La palabra tregua en aplicación durante los procesos de diálogo abierto con ETA es un error importante:


Connotando, tregua es un periodo dado en medio de una guerra por los contendientes para más tarde seguir con ella. Esto en ningún caso puede o deber ser aplicable en el caso de ETA: Porque no hay ninguna guerra, hay una banda criminal organizada y cualquier interrupción de las fuerzas policiales para que no investiguen a cualquier banda criminal es ilegal e injusta. Mientras exista la banda criminal, la policía tiene que organizarse para poder ponerla a disposición de la justicia. Esto lo pensé ya en su día con la tregua de Aznar, si se paralizó el trabajo policial por ella fue un error garrafal, inapropiado e injusto. Y esto era así mucho antes que se dijera lo de la tregua trampa. Sin trampa o con ella, el único fin del trabajo policial es que no haya delincuentes y mientras se ejerzan delitos, tráfico de armas, violencia callejera o declaraciones formales de seguir constituyéndose en banda armada o de cualquier uso de la violencia, la policía y la justicia no pueden parar en sus quehaceres diarios.


El término tregua permanente es contradictoria. Una tregua nunca puede ser permanente porque entonces se convierte en un tratado de paz, acuerdo tal don de se pone de manifiesto el vencedor y las condiciones para el vencido. Aquí tampoco da a lugar, tanto si ETA desaparece como si no, se seguirán aplicando las mismas condiciones y leyes de la democracia española. Esto último me da pie a mi siguiente párrafo sobre el nombre proceso de paz.


El proceso de paz, tampoco es un nombre del todo apropiado. Existe una explicación donde se resalta la correcta utilización del término no como el fin de una guerra, sino como el fin de la violencia sea del ámbito que sea y como sea. Pero aunque fuera correcta no estoy de acuerdo con su uso porque da demasiadas connotaciones que provocan suspicacias innecesarias. Primero, este proceso de paz no es un tratado de paz, ni hay una guerra, ni hay vencidos, ni hay condiciones, ya que en democracia no se impone nada, sino simplemente el respeto al proceso legal y democrático. El proceso de paz es poner en marcha un diálogo para el establecimiento de la normalización política en Euskadi con el convencimiento de ETA y su entorno del uso democrático y legal de la política y el abandono de las armas; la explicación de esto lo desarrollaré en el capítulo al diálogo. Con lo que sería más correcto llamarlo Proceso de la democratización de la izquierda abertzale.


El Diálogo


El plan del diálogo con ETA tiene dos bases. Una, que se hizo por primera vez, es la ley que se aprobó en el congreso para dar permiso al gobierno para que comenzara el diálogo y otra es el programa del diálogo, el plan o guión de base para el desarrollo del diálogo.


La resolución para el inicio del dialogo con ETA puso las condiciones que se tienen que cumplir para que se comience el diálogo. Esta resolución socialista y aprobada en el congreso es una derivación clara del Pacto Antiterrorista, vuelve a declarar los mismos principios básicos de aquél al que le añade un punto donde se manifiesta las condiciones para el fin dialogado de ETA. Vínculo de tal resolución:


http://www.elmundo.es/elmundo/2005/05/16/espana/1116227166.html


20050517_resolucion_congreso.pdf


El plan del proceso, una vez puesta la evidencia de las condiciones expedidas en la resolución del congreso para el iniciar el diálogo, tenía dos líneas de trabajo independientes:


El proceso con ETA: donde se dialogaría que una vez hecha la entrega de las armas y disuelta la banda, se daría la consabida vuelta de los presos a las prisiones vascas. Medida que ni siquiera es parte de una negociación, porque el desparramado de presos etarras es debido a que pertenecen a una banda organizada criminal y por lo tanto para que no se conspire fácilmente en las sombras carcelarias es necesario que estén dispersados. Una vez deje de existir este entramado criminal deja de existir el motivo y los presos volverían a las cárceles vascas. También se podría dialogar aunque esto depende del independiente poder judicial que una vez de nuevo acabada la banda y sus consiguientes delitos los jueces podrían aplicar las medidas más benévolas de las penas para la rehabilitación, medidas como el 3º grado penal y las medidas como los indultos podrían ser dados después de que en un largo tiempo fuera comprobado las claras rehabilitaciones a la sociedad sin ocasionar ningún peligro para ella. Como digo en el diálogo propuesto desde el gobierno con ETA se hablaría de estos temas que son tan evidentes y consabidas que no son base de ninguna negociación. Era casi la misma base por no decir igual a la propuesta por Aznar y a la que propusiera cualquier gobierno con ETA, porque como digo no son base de ninguna negociación sino que son de cajón. No hay banda, pues ya no son tan necesarias las medidas de seguridad y los procesos de rehabilitación de los presos son más claros y seguros para la sociedad.


Por otro lado se formaría una mesa de partidos y asociaciones políticas vascas legales. Donde la izquierda abertzale legalizada, por cumplir la ley de partidos con lo que hubiera declarado la condena a la violencia y la aceptación de las leyes democráticas, se uniría a esta mesa. En ella se trabajarían en acuerdos políticos para que fueran presentados al parlamento democrático vasco y allí ya tuvieran un proceso parlamentario legal y reconocido. Esta mesa se formaba para poner a trabajar en procesos políticos antes de las elecciones vascas a HB ya que en estos momentos al estar ilegalizada no tienen ninguna representación política. El PP criticó esta medida por antidemocrática porque decían creaba un parlamento paralelo ilegal y no votado por la sociedad vasca. Pero esto no es verdad; la mesa no sería más que una asociación legal de partidos la cual se puede crear en cualquier parte de España para trabajar en la creación de acuerdos para que sean llevados al congreso y allí se legalicen ya de acuerdo con el resultado electoral democrático y representativo legal. Pues igual esta mesa no tendría ningún poder legal, ni democrática, ni representativa; solo acordarían acuerdos y trabajos para que se presentaran al parlamento vasco y este sí ya le les diera, si lo aprobaran, validez legal y democrática.


Este era el programa de diálogo, el proceso de paz. Como se ve no hay nada en él que sea anticonstitucional, ni ningún atisbo de concesiones políticas. Era un intento de normalizar la política vasca democratizando a los violentos.


En este vínculo se puede leer una breve historia de ETA y el plan, guión, hoja de ruta que tenía el PSOE en este proceso del fin dialogado de ETA:


06procesos016.pdf


Solo he escuchado una sola vez por parte del político eurodiputado del PP, Mayor Oreja en un programa de TV y a toro pasado por así decirlo, una sola argumentación constructiva en contra del diálogo con ETA. Y es que el dialogo se lo podría ETA tomar como una concesión política y darles esperanzas a su entorno de que la violencia le ha servido de algo. Pero está claro que en el plan del diálogo no había ninguna concesión política, es más se planteaba para decirles a ETA que realmente ya no les quedaba otra que entregar las armas y aceptar la democracia y no le sigue quedando otra.


Un problema que se le planteaba al PP electoralista con este proceso, era que casi planteando exactamente lo mismo que planteó Aznar en su proceso como solución para ETA y HB; esta vez si hubiera posibilidad de éxito. Dejando entonces a Aznar en una mala posición como negociador porque donde fracasó él, Zapatero parecía tener éxito. Las posibilidades de éxito ante el diálogo por parte de Zapatero siendo lo mismo sobre el papel o contenido que hizo Aznar se debe al buen talante y psicología del gobierno en general. Está más que comprobado que del mensaje que le llega a un receptor de un comunicado solo un 30 o 40 % pertenece al contenido significativo del mismo y el 60 o 70 % restante se debe a las formas o maneras de cómo se dé el mensaje, al continente del mismo. Por lo que las posibles posibilidades de Zapatero y su gobierno de éxito se debían a su buen talante y trabajo para hacer y conseguir sus fines. Esto parece no entenderlo nadie del PP y sus medios afines que solo veían y ven el éxito de este diálogo si se cedía políticamente a ETA. Pero estaba y está claro que el buen talante de Zapatero no significa que se ceda en ningún momento sino saber exponer de otras maneras o formas las mismas posiciones o contenidos en un diálogo para el final de la banda armada. Y estaba en su deber trabajar para intentarlo. Manteniendo como ya expliqué el trabajo policial y judicial. Al final ETA no ha querido entregar las armas, ni siquiera se llegó a empezar realmente ningún punto del diálogo, lo más que se hizo fueron los contactos introductivos para empezar el proceso.


Resumiendo, aparte de la guerra de conceptos y sofismas del PP y la AVT, el gobierno actuó siempre en base a los planteamientos consensuados y democráticos establecidos en el Pacto Antiterrorista del PP y PSOE, nunca hubo claudicación, ni entrega, ni concesiones, ni siquiera una verdadera negociación. El diálogo fue un intento del final de ETA expresado en la resolución aprobada en el congreso y el plan del proceso, los hechos acontecidos verifican que se mantuvo en los actos y hechos los principios descritos. EL desarrollo histórico del proceso se ve en este vínculo:


http://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_de_paz_con_ETA_del_Gobierno_de_la_VIII_Legislatura_de_España


Manteniendo las correspondientes y lógicos trabajos policiales y judiciales contra ETA; el intento de acabar con la violencia mediante diálogo y normalización política es necesario porque hay casi un 10% de la sociedad vasca que apoya la violencia, unas 200.000 personas. Aunque no sea el mismo diálogo, está claro que el problema tiene una solución educativa, desde la educación y la sociedad. Este caldo de cultivo es el que hay que educar y sociabilizar para que la violencia deje de ser una opción dentro de cualquier mentalidad.


HB tiene que tener claro que en la democracia española con la violencia jamás conseguirán sus fines independentistas o autodeterminantes. Si sus fines son conseguir dinero mediante la extorsión pues si lo están consiguiendo, si sus fines son el enrarecimiento y coartar las libertades de la democracia vasca con su imposición del miedo pues también lo están consiguiendo, Perogrullo es decir que hay que erradicar semejantes situaciones. Pero estos fines conseguidos no le sirven de nada para sus verdaderos fines independentistas si es que de verdad son sus fines. Esta claro que ETA frena sus propias aspiraciones ya que un posible debate sobre el modelo territorial del estado español se convierte en mezquino y deplorable con la existencia de ella.